jueves, 24 de agosto de 2017

DIALOGO DE UNA ESPERA.........24/08/017......


-Tienes toda la razón del mundo hay llegan los gong.....gong dando las campanadas de media noche. Por lo tanto no tengo escusa para seguir callado por más tiempo.
-Aún querías estar más tiempo callado y acaso esperando.
-No, ya no hay más tiempo en que dejen de sonar las campanadas vendrá como un viento y todo abra acabado.
-¿Como que todo abra acabado?
-Sí, así como lo oyes, sin más preámbulos que lo que me cueste decirte lo que te tengo que decir, que si fuera poco sería sencillo, pero como es mucho va a ser complicado para que lo entiendas.
-Pues quieres empezar de una puñetera vez y no demorarte más que me tienes en ascuas desde no se cuanto tiempo ya.
-Ya has perdido la noción del tiempo que llevas a mi lado.
-No es que la haya perdido, es que mi cuerpo me dice que algo se precipita sobre mi.
-Que sabio eres cuando quieres y en estos momentos tu sabiduría es más común que la de cualquier mortal.
-Déjate de rollos y al grano.
-¿Acaso quieres escuchar lo que te tengo que decir?
-Sí, por supuesto que lo quiero escuchar y ya vale de echar balones fuera.
-Vale, ahí voy.-Mira cuando iba buscando la moneda, esa moneda que a ido pasando de generación en generación en mi familia, (por supuesto no es la primera de todas), la iba buscando porque en este momento me hace una falta tremenda ya que con ella pagare a Caronte para que me lleve de viaje hasta la laguna Estigia, por ello mi empeño de encontrar mi moneda, ya que es el precio de haber vivido todos estos años. ¿Entiendes?.
-Entiendo y no entiendo, pues ahora tengo mi duda del porque esta espera de la cual no se si me engañaste o no me engañaste cuando te pregunte que esperabas.
-¡Hay amigo!, no te voy a quitar razón en tu deducción, pero debía de guardar el secreto hasta la llegada de la media noche, era la promesa que me había hecho a mi mismo y por ello no te engañe, ya que sabía que tarde o temprano llegaría el momento y debería de decírtelo.
-Si todo esto esta muy bien la palabrería tuya siempre así digna de alabanza pero creo que has perdurado en tu propio egoísmo.
-¿Porque dices eso?
-¿Que porque lo digo?
-Sí, dime, ¿Por qué lo dices?
-Creo que podías haber tenido un poco de valentía y habérmelo contado como has echo hace un instante y seguramente yo no me hubiera comportado en este trace de espera como me he comportado contigo.
-tranquilo, estate muy tranquilo y no quieras disculparte de tu pesado comportamiento, cada uno de los dos sabemos como actuamos en nuestros momentos de debilidad.
- Vale, sí ¿y ahora como me dejas a mí?
-Siento decírtelo pero te dejo huérfano de mí compañía, que espero que aunque haya habido roces haya sido confortable durante todos estos años de vivir el uno para el otro.
-Con lo borde que has sido conmigo cuando lo has querido y lo tierno que te pones ahora, de verdad es para verlo y no creerlo.
-Por favor, ten un poco de consideración conmigo si quieres.
-¿Que tenga consideración contigo?
-Sí, eso te pido ahora, en este justo momento.
-Y la tuya conmigo, ¿que?
-Acaso te he sido desconsiderado yo, que siempre me tuviste al pie del cañón en todo momento.
-Si quieres que te diga la verdad no debería de ponerme  a considerar si fuiste considerado conmigo o me dejaste apartado cuando te proteste por tanta protección que me querías dar, pero ya sabes que yo siempre he sido así.
-Si y por ello yo ahora debería haberte dejado solo y he vuelto a estar al pie del cañón como siempre.
-Bueno porque no lo dejamos ahí, ¡eh!
-Si tu lo dices podemos dejarlo ahí.
-Más que nada porque hay llega con su silencio y su paso quedo el que se me tiene que llevar a la otra orilla.
-Una pregunta, solo una de verdad, ¿Cómo te sientes?
-Con una tremenda paz y una tranquilidad que supera las pocas fuerzas que me quedan.
-Veo que aún en el último instante pierdes los nervios y no eres ni negativo, ni positivo, sino que simplemente aceptas el destino.
-¿Y que quieres que haga?, que me eche a llorar.
-No, por supuesto que no todo sería más duro para mí ahora que me dejas huérfano de ti.
-Gracias amigo por darme la razón en este momento tan crucial para mí, no lo olvidare nunca.
-Es lo menos que podía hacer, darte la razón, pero eso si con una tremenda resignación.
-¿Porque lo de la resignación?
-¿Que porque?
-Sí, ¿porque?
-Porque será un momento crucial para ti, pero lo que es para mí es más duro de lo que parece.
-¿Pero porque dices eso?
-¿Que porque lo digo?
-Porque es así y ahora no sé lo que voy hacer sin mis charlas contigo y esas discusiones tontas pero discusiones al fin y al cabo.

                                         El jueves que viene más.