jueves, 31 de agosto de 2017

DIALOGO DE UNA ESPERA......31/08/017........


-¡Escucha!
-¿Que quieres que escuche?
-Tú simplemente escucha, ¿no oyes sus pasos?
-¿Que pasos?
-Los pasos de ella que viene en busca de su amado.
-¿Y quien es ella?
-Ella es, la que esperaba, ¿o ya no te acuerdas que andaba aquí esperando?
-Sí, claro que me acuerdo. Pero yo ni la oigo, ni la veo venir.
-Acaso no sientes el viento sobre tu mejilla.
-Sí, siento una suave brisa sobre mi mejilla.
-Entonces porque dices que no la oyes, ni la ves venir.
-Si la sientes tan cerca como la siento yo.
-Oye, ya vale, creo que me estas volviendo a tomar el pelo.
-¿Yo tomarte el pelo?, no amigo yo te digo la verdad y tu lo único que haces es oídos sordos a la verdad que te estoy diciendo, como la mayoría de las veces.
-Si tu lo dices, será así, pero para mi no es así. Te abre tenido en la indiferencia no digo que no pero siempre te he escuchado.
-¿Y ahora porque no me escuchas?
-Si te estoy escuchando, pero ni oigo, ni veo a nadie.
-Pues te diré que se acerca con paso sigiloso a mi encuentro aunque tu ni la oigas, ni la veas.
-Ya te lo he dicho y no volveré a repetírtelo. Por mucho que abro los ojos no veo a nadie más que a ti y oír solo  oigo tus palabras.
-Pues viene a mi encuentro, la presiento a mi amada que se va acercando poco a poco y la historia se va acabando.
-¿Como se va ha acabar la historia si viene tu amada a buscarte?
-Porque toda historia tiene un principio y un final y esta no iba a ser menos.
-No, claro que no. Pero sigo sin entenderte.
-¿Acaso te has esforzado en algún momento en todos estos años en entenderme?
-La duda ofende.
-Si la duda ofende será porque tengo razón.
-Razón, lo que se dice razón no es que tengas mucha, pero vas bien encaminado.
-Menos mal, por una vez eres sensible conmigo.
-Será que me estoy poniendo tierno por el momento que esta llegando.
-Ya estas volviendo a las andadas.
-¡Que va!, no es que vuelva a las andadas, es que es cierto, por eso te lo digo.
-Ya veo que no puede ser contigo.
-No es que no se pueda conmigo, es que es tan cierto como que me tengo que marchar.
¿Qué te tienes que marchar?, ¿adonde?
-A donde va a ser. A un lugar llamado paraíso.
-¿Y ese lugar llamado paraíso esta muy lejos?
-Creo que si, si es que voy allí.
-¿Como que si vas allí?
-Sí, eso yo no lo se, ya que eso solo lo sabe el destino.
-Vamos a ver, que me vuelves loco. Pues tu destino no es el paraíso.
-Te he dicho que puede que sea ese mi destino, porque con certeza no lo se.
-¿Y entonces?
-¿Como que entonces?
-Pues eso sino lo sabes como dices que tienes que ir a un lugar llamado paraíso.
-Perdona, yo no he dicho que tenga que ir a un lugar llamado paraíso. No ha sido una afirmación.
-¿Y si no vas allí?, ¿adonde iras?
-¿Que adonde iré?
-Si.
-Mira después de consumar la vida solo hay dicen  dos sitios donde ir, al cielo o al infierno.
-Pero eso es cuando todo termina en este valle de lágrimas.
-Bien por ti veo que vas llegando a la conclusión de toda la historia.
-Si pero no lo veo muy claro.
-¿El que no ves claro?
-Pues eso de que te tengas que marchar.
-Bueno tu no lo ves claro y a mi no me queda más que resignarme y aceptar lo que viene.
-¿Y que viene?
-¿Como que, que viene?. Aún sigues así. Es que no lo ves.
-No sé si lo que parece que veo es lo que tiene que venir o no lo es, ya que esto me parece un juego de adivinanzas mas que nada.
-Dime pues lo que ves y te diré si es eso lo que es.
-No se como explicarme ya que lo veo borroso y no llego a distinguir lo que es.
-No creerás que te estoy mintiendo.
-No, mi buen amigo, creo que tienes toda la razón del mundo en que la nitidez se ha esfumado de mis ojos, pero no tengas miedo es pasajera esa sensación de no apreciar lo que viene.
-¿Porque me tiene que ocurrir a mi esto?
-Muy sencillo, porque el interesado de esta situación soy solamente yo.
-Pero no lo entiendo. ¿no somos uno?.


                                                                                   El jueves que viene más.